Ser de la U es sentir el profundo azul con la U roja en el pecho desde que abrimos los ojos. Cuando nos ponemos por primera vez esta camiseta, sentimos de inmediato impregnados los colores a la piel, algunos incluso sin tener conciencia ni noción de nada. Ser azul de verdad, es ser diferentes al resto, es acompañar a tu equipo con más efervescencia en los malos momentos, es nunca abandonar la insignia, es gozar solo con ver 11 jugadores con una U roja saliendo a la cancha, es celebrar un gol abrazándote con tu camarada de al lado sin conocerlo, es acostumbrarse a la soberbia y arrogancia de los demás, es, con humildad, poder saborear la victoria, es conocer la historia de este místico equipo, que no está llena de triunfos y copas, sino más bien de momentos hermosos, otros sufridos y difíciles, que con la mística que nos caracteriza disfrutamos y sufrimos como nadie lo hace, es amor propio y coraje, es tener inculcados los valores de la perseverancia y la superación, es sentirse orgullosos de ser los más fieles. Nuestras canciones hablan de esto y eso ha llevado a los demás a calificarnos como “hinchas de su hinchada” pero nunca podrán entender lo que sentimos nosotros por esta camiseta, intentamos describirlo a través de nuestras canciones, a través de frases hermosas plasmadas en lienzos, de palabras como estas, pero nos es simplemente imposible. Ser azul de verdad, es saber que nada en la vida se regala, que nada es fácil, es creer en la auto superación y en tus ideales y en tu insignia, cuando nadie más lo hace. Es volver a pararte después de las dolorosas caídas para gritar con más fuerza un ceacheí.
Ser de la U es contemplar y cantar nuestro hermoso himno una y otra vez, encontrarle el sentido a cada una de sus palabras y como estas van forjando una identidad única, como les gustaría a los demás tener tamaño estandarte, que hable de alentar a tu equipo en un mágico sendero, de encontrar la verdad yendo más allá del horizonte, de camaradería y brindar con tu par que es capaz de sentir lo mismo que tu, de agradecer a la vida por hacernos azules, por entregarnos ideales, de saber que el único amor real de nuestras vidas es este equipo, viendo a las mujeres ya olvidadas.
Ser de la U es saber que no estamos en condiciones de pedir nada a cambio, ni de sustentar nuestro amor en copas y triunfos, eso se lo dejamos a la contra. Solo queremos verte salir a la cancha una vez más León y para ello estamos dispuestos a muchas cosas, viajar miles de kilómetros, dispuestos a pasar hambre, a sufrir del clima extrapolar de nuestro país y el continente. Podemos dejar familia, amigos, estudios, trabajo, lo que sea, no existen prioridades para volver a ver al Equipo Mágico.
Gracias Universidad de Chile por esta gigantesca alegría, y por tantas otras que me has dado, pero más que por las alegrías, te doy inmensas gracias por haberme permitido estar en los malos momentos junto a ti en donde realmente se aprende a amar los colores, por regalarme tantos valores, por dejarme amistades verdaderas, por darme siempre la ilusión de creer que todo es posible.
Jamás amarán a su equipo como lo amamos nosotros.
Fuad Jamis